Según la Wikipedia, la osteoporosis es una enfermedad esquelética caracterizada por un adelgazamiento del hueso (pérdida de masa ósea), acompañada de un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo que compromete su resistencia, produciendo una mayor fragilidad de los huesos y un aumento del riesgo de fracturas.

Cuando me mandaron para casa, los médicos me recomendaron hacerme pruebas para determinar si la rotura pudo ser facilitada de alguna forma por padecer esta enfermedad, ya que no es habitual en hombres una rotura como la mía. Me parece una cautela de agradecer, si bien comentamos que dado el contexto de la caída (velocidad, punto de impacto, etc.) también podía explicarse la rotura sin que haya enfermedad ósea por medio. A 20 km/h ya te haces daños. A 40 km/h, la energía del impacto viene a ser cuatro veces mayor. Así que esta semana acudí a consulta y después de explicarle los detalles a la doctora, confirmó que era muy probable que no hubiera osteoporosis. Pero (inocente de mi pensaba que me harían la prueba) habrá que esperar tres meses más para saberlo.
La OMS la define como una densidad mineral ósea (DMO) menor o igual de un cierto número de desviaciones estándar por debajo de la masa ósea promedio de personas sanas de 20 años, medida por una prueba médica que se llama densitometría ósea. No sé qué valor será el límite para hombres de mi edad, pero la verdad es que estoy poco preocupado. Basta buscar y parece que le rotura de cadera sea una pandemia (exagero, vale).
De hecho, viendo la Vuelta el otro día comentaron que Tao Geoghegan Hart, ganador del Giro de Italia de 2020, comentaron que se rompió la cadera en el de 2023. Y también Remco Evenepoel tuvo fractura en una cadera... y es muy fácil encontrar más casos. Luego bien está ser precavido, pero sin agobios.

