(SM10) Osasuna nunca se rinde

Just do it. Impossible is nothing. Time to fly. . Osasuna nunca se rinde.Son eslóganes que solo pretenden motivarnos (a hacer deporte y a comprar). En la vida muchas veces no se puede, y los eslóganes no sirven de nada, pero lo cierto es que muchas veces no se quiere. Lo cómodo es sentarse y bromear, como leía ayer en una camiseta: Mi dieta es totalmente equilibrada, a base de una jara de cerveza... en cada mano. O peor, lamentarse sin plantearse si nuestro problema no es tan grande como parece.

No deberíamos llorar más que cuando ya no hay alternativa, cuando la vida nos ha dado un guantazo que no podemos devolver. Quitando estos casos, es bonito llorar alguna vez que otra, pero de alegría. Poco me faltó. El domingo se me acercó una chica española y me preguntó qué tal había ido la carrera. Estaba rodeado de campeones y por un segundo pensé excusar por qué mi marca era lamentable, pero ahora me alegro de haberle dicho otra cosa: la peor marca de mi vida y el mejor maratón que he hecho.

No tiremos nunca la toalla, no vayamos a arrepentirnos.

La foto es del campo de cricket donde nos metieron a los AGWCs). Sobre la maratón de Sydney, dudo que no se convierta en la séptima major. Muy bien organizada. Si tuviera que elegir algo que me sorprendió para bien, lo tengo claro: la animación de las drag queen. Y si tuviera que elegir algo que me defraudó, la animación musical. Y no porque no fueran buenos músicos: es que no puede ser que tengas que oir canciones tristes (como Wake Me Up When September Ends) y ni una sola vez nada de AC/DC ¡en Australia! Aussies: ni olvido, ni perdono, esto tenéis que mejorarlo.

(SM9) En capilla

Como suele decirse, ya estamos en capilla. Es el mejor momento para recordar el día en que me caí, cómo me logré poner de pie con la intención de volver andando a casa para comprobar que la pierna no respondía, que en la ambulancia me convencía de que iba a poder terminar la maratón andando, los dolores tan grandes cada vez que me movían y el contrapeso de las confortantes palabras de la doctora diciéndome que me iba a recuperar bien, la conversación con mi niña ya en urgencias, los primeros pasos con muletas o el minisprint de unos metros en que mi mujer me dejó atrás. Montones de pequeños y grandes pasos que han servido para llegar en una forma aceptable al día 15, un día en el que realmente ya no tengo nada que demostrarme, porque ya me he demostrado todo en estos tres últimos meses.

Cuando pensaba (allá por junio) que la siguiente maratón va a ser más de lo mismo, aparece una motivación inesperada. Lo fácil hubiera sido decir que he tenido mala suerte. Pero es más bien al revés: he tenido la suerte de que el accidente fuera "fácil" de arreglar, que sucediera en vacaciones y pudiera entrenar a diario, que no me ha faltado los apoyos de los compañeros ni los impagables consejos de los que saben de recuperación. Lo que salga en Sydney será un poco de todos ellos también.

He de reconocer que estos días en que ya todos los corredores están en tensión, con dudas, objetivos, esperanzas, miedos... me ha fastidiado un poco no poder estar disfrutando de esa tensión y saber que me pondré por tercera vez en el corral de los mejores y les tendré que dejar ir porque esta vez tampoco toca estar al 100%, pero parafraseando lo que dicen por ahí: la frustración será pequeña y pasajera, el orgullo de terminar será para siempre. Y estoy convencido de que tendré más oportunidades.

(SM8) Osteoporosis

Según la Wikipedia, la osteoporosis es una enfermedad esquelética caracterizada por un adelgazamiento del hueso (pérdida de masa ósea), acompañada de un deterioro de la microarquitectura del tejido óseo que compromete su resistencia, produciendo una mayor fragilidad de los huesos y un aumento del riesgo de fracturas.

Cuando me mandaron para casa, los médicos me recomendaron hacerme pruebas para determinar si la rotura pudo ser facilitada de alguna forma por padecer esta enfermedad, ya que no es habitual en hombres una rotura como la mía. Me parece una cautela de agradecer, si bien comentamos que dado el contexto de la caída (velocidad, punto de impacto, etc.) también podía explicarse la rotura sin que haya enfermedad ósea por medio. A 20 km/h ya te haces daños. A 40 km/h, la energía del impacto viene a ser cuatro veces mayor. Así que esta semana acudí a consulta y después de explicarle los detalles a la doctora, confirmó que era muy probable que no hubiera osteoporosis. Pero (inocente de mi pensaba que me harían la prueba) habrá que esperar tres meses más para saberlo.

La OMS la define como una densidad mineral ósea (DMO) menor o igual de un cierto número de desviaciones estándar por debajo de la masa ósea promedio de personas sanas de 20 años, medida por una prueba médica que se llama densitometría ósea. No sé qué valor será el límite para hombres de mi edad, pero la verdad es que estoy poco preocupado. Basta buscar y parece que le rotura de cadera sea una pandemia (exagero, vale).

De hecho, viendo la Vuelta el otro día comentaron que Tao Geoghegan Hart, ganador del Giro de Italia de 2020, comentaron que se rompió la cadera en el de 2023. Y también Remco Evenepoel tuvo fractura en una cadera... y es muy fácil encontrar más casos. Luego bien está ser precavido, pero sin agobios.